
El voluntariado ha permitido que las organizaciones sociales dominicanas puedan convertirse en espacio de participación de ciudadanos y ciudadanas en torno a temas, sectores y localidades específicas.
A julio del 2012 se encontraban registradas en el Centro de Fomento de las Asociaciones sin Fines de Lucro (ASFL) un total de 5,031 instituciones (un incremento de 6.77% con relación a septiembre del año pasado). El dato es importante porque gran parte de las ASFL, por sus mismas características de servicios a terceros y por el hecho de que muchas de ellas son autogestionarias o, en algunos casos, afirman colocar parte de su contrapartida en trabajo voluntario, incluyendo aportes de los beneficiarios, ha de suponerse que son espacios privilegiados para el voluntariado en República Dominicana. En ellas se basa esta investigación. El voluntariado ha permitido que las organizaciones sociales dominicanas puedan convertirse en espacio de participación de ciudadanos y ciudadanas en torno a temas, sectores y localidades específicas.
No se trata de un fenómeno de mercado, ni siquiera de mercado laboral, pero tiene un peso económico y social muy importante hasta el momento no contabilizado en República Dominicana (no es incluido, pese a esfuerzos internacionales, en las cuentas nacionales). Ha de ser visto, por lo tanto, como una forma de capital social que permite a la ciudadanía, además de suplir necesidades perentorias, fortalecer el tejido social, establecer parámetros de criticidad a la gestión pública y canalizar la aplicación de políticas activas de cara al bienestar social. Es decir, se trata de un ejercicio responsable de ciudadanía social que participa en los asuntos que le importan o afectan. Por
lo tanto, cualquier esfuerzo que se haga para lograr el reconocimiento de estos roles del voluntariado, es un esfuerzo válido. La acción voluntaria en República Dominicana se lleva a cabo en el contexto de un modelo de desarrollo económico exitoso en términos de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, este modelo ha fallado en generar un mayor bienestar humano o social, una mayor equidad, un real desarrollo humano integral.
El desarrollo económico con equidad social sigue siendo materia pendiente y es el marco en que el voluntariado lleva a cabo su acción.
Sirve Quisqueya es una red de organizaciones que busca crear oportunidades de acción voluntaria o voluntariado para la juventud dominicana. Esta investigación forma parte de sus acciones con el fin de entender este fenómeno social y poder ser más eficiente en sus planteamientos y planes, así como de contribuir a que sea entendido y valorado por la sociedad en su conjunto.
Plan República Dominicana, viene aunando esfuerzos con Sirve Quisqueya-Alianza ONG, como organizaciones nacionales, en la promoción del voluntariado en el país, fortaleciendo sus acciones en asocios técnicos y financieros, no solo por la experiencia en trabajo de desarrollo comunitario centrado en la niñez en los más de cincuenta países alrededor del mundo donde Plan Internacional tiene presencia, sino también en las más de ciento cuarenta comunidades del suroeste del país donde PlanRD desarrolla sus programas y proyectos los cuales están sustentados en el aporte voluntario de las y los comunitarios.